viernes, 9 de marzo de 2012

Nanorobot contra el cáncer


 Shawn Douglas y su grupo de investigación (Universidad de Harvard) han diseñado un prototipo de nanorobot de ADN cuya función es la de distribuir diferentes moléculas a células específicas, pudiendo así depositar fármacos con el objetivo de modificar las células diana. Ya se han realizado pruebas en cultivos celulares mostrando resultados realmente alentadores. Según comentan los investigadores, esto abre nuevas posibilidades para utilizar estos nanorobots como tratamientos contra las células cancerosas.

El trabajo realizado con este prototipo de nanorobot se ha centrado en dos diferentes tipos de células cancerosas, de leucemia y linfoma, logrando que éste active el suicidio celular de las células cancerosas. Para cada tipo de cáncer, las instrucciones transportadas por el nanorobot y codificadas en fragmentos de anticuerpos, han sido diferentes.

Aunque no es la primera vez que se diseña un dispositivo con material genético, este grupo de Harvard ha logrado mejorar el diseño tridimensional de estas nanomoléculas, permitiendo que se realice de forma más eficiente la detección de sus dianas, el transporte de moléculas y la liberación de estas moléculas en el lugar deseado.

Así, han diseñado el nanorobot plegando las moléculas de ADN con forma de tonel, donde sus dos mitades se encuentran unidas por una especie de “bisagras” y “cerraduras” moleculares, que son capaces de identificar diferentes células diana. En el momento en que esta nanopartícula llega a las células diana, se “abre” liberando la molécula que transporta en la célula diana.

martes, 6 de marzo de 2012

El virus del herpes activa las defensas del organismo

Un nuevo mecanismo de infección vírica ha sido descrito por investigadores del CSIC. El patógeno que causa el herpes potencia la respuesta inmune del individuo infectado, en vez de inhibirla. Según los autores del estudio, podría ser una estrategia del virus para dispersarse mejor


El virus del herpes simple no bloquea las defensas del organismo al que contagia sino que las activa. Los resultados de este estudio liderado por el CSIC demuestran que este patógeno favorece la migración de los leucocitos a los lugares infectados. Las conclusiones son “totalmente inesperadas” según los autores y se publican en la revista PLoS Pathogens.
“Durante millones de años los virus han evolucionado junto al sistema inmune de sus hospedadores lo que les convierte en grandes expertos en inmunología –explica Antonio Alcamí, investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa–. El estudio de cómo los virus evaden las defensas del hospedador aporta conocimiento sobre la relación virus‐huésped y sobre nuestro propio sistema inmune”.

Los leucocitos son los responsables de la defensa frente a organismos patógenos y las quimioquinas son las proteínas que regulan su migración hacia a las zonas infectadas. “Algunos virus inhiben las quimioquinas y así impiden que los leucocitos lleguen al sitio de infección”, añade Alcamí. Este proceso se conoce como quimiotaxis.
Una de las maneras para engañar al sistema inmune es inhibir la quimiotaxis. Sin embargo, esta no es siempre la vía elegida por los virus. Según este trabajo, el herpes simple posee una molécula que es capaz de unirse a quimioquinas, potenciar su función e incrementar la migración de los leucocitos

“Los resultados demuestran que la glicoproteína G del virus aumenta la señalización intracelular mediada por las quimioquinas –comenta el investigador–. Esto causa una mayor direccionalidad y velocidad de migración de los leucocitos”.
Los modelos actuales bajo sospecha
Para Abel Viejo, primer autor del artículo, el siguiente paso es el más complicado: desvelar la finalidad de este mecanismo. “Creemos que el incremento en la función de las quimioquinas podría estar relacionado con las distintas patologías causadas por el virus o con su mejor diseminación por el organismo, pero por el momento es tan solo una hipótesis”, apunta.
Los resultados de la investigación cuestionan los modelos actuales e indican, según Abel Viejo, que “aún queda mucho por estudiar sobre las funciones del sistema inmune y sobre su modulación a cargo de los virus”. Los experimentos de este estudio se han realizado mediante cultivos celulares en el laboratorio, así como con modelos de inflamación en ratones.

Comentario : Pienso que es un buen descubrimiento, ya que se podria investigar y desarrollar tecnicas de inmunizacion y prevencion de enfermedades con este metodo, el mejoramiento del sistema inmune mediante un virus es una forma inusual y curiosa que no se debe dejar pasar.


 















sábado, 3 de marzo de 2012

Niños y monos aprende de manera distinta


Niños y monos aprenden de forma diferente

Pequeños de guardería demuestran ser más habilidosos que los monos en la resolución de un rompecabezas porque comparten sus conocimientos, un tipo de aprendizaje que puede explicar por qué la cultura humana es única

Día 02/03/2012 - 09.13h
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SCIENCE
Gráfico del rompecabezas que debían resolver los chimpancés y los niños (con otros regalos)
La diferencia entre un chimpancé y un niño de tres años
G.R. BROWN
Los niños, durante el experimento
La situación no es nueva. Niños de tres años y chimpancés, delante de un puzzle o un ingenioso juguete, ponen a prueba su capacidad de aprendizaje para los científicos. Los primatólogos creen que los pequeños de esa edad y los simios tienen una inteligencia comparable, pero los experimentos han demostrado que existen diferencias fundamentales en la forma de adquirir y acumular conocimiento que hacen único al ser humano. En este nuevo ensayo, llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores, se pidió a un grupo de niños de guardería, chimpancés y monos capuchinos adultos que armaran el mismo rompecabezas. Los menores lo hicieron mejor, porque colaboraron y compartieron información, mientras que los monos no parecían mostrar interés por cómo les iba a sus compañeros. Para los científicos, que han publicado sus resultados en la revista Science, ésta puede ser la clave de que la cultura humana se vuelva cada vez más compleja a lo largo de generaciones.
La diferencia entre un chimpancé y un niño de tres años
Un chimpancé
La inteligencia de los chimpancés es bien conocida. Pueden aprender el lenguaje de los signos con un vocabulario aceptable, tienen capacidad simbólica, utilizan herramientas e incluso han demostrado ser superiores a nosotros en algunas habilidades de memoria matemática. Los primatólogos dicen que su capacidad mental es parecida a la de un niño de tres años. En un famoso experimento llamado el «cacahuete flotante», llevado a cabo por científicos del Instituto Max Plank de Alemania, niños de esa edad y monos podían obtener un premio si eran capaces de rescatar una nuez metida en una probeta, para lo que se les entregaba un vaso de agua. Animales y críos alcanzaron aciertos similares, pero los primeros se dedicaron a improvisar, mientras que los pequeños eran capaces de imitar a los que tenían más éxito.

Enseñanza mutua

Este experimento llega a conclusiones parecidas. En esta ocasión, científicos de las universidades de Texas (EE.UU.), Estrasburgo (Francia) y St. Andrews y Durham (Reino Unido), pidieron a niños de 3 y 4 años y a monos que armaran un rompecabezas en forma de caja si querían conseguir unos regalitos -pegatinas para los niños; zanahorias, manzanas y uvas para los monos- que se entregaban en tres etapas cada vez más difíciles. Para ello, tenían que manipular los compartimentos correctamente. Los niños tuvieron mucho más éxito en alcanzar las etapas de más alto nivel porque, a diferencia de los chimpancés, compartieron sus conocimientos, se imitaron, se enseñaron unos a otros y se repartieron sus premios.
Los investigadores creen que este paquete de procesos psicológicos es crítico para el desarrollo deuna cultura acumulativa, el conocimiento que la humanidad suma a lo largo del tiempo. Aunque muchas otras especies, especialmente entre los mamíferos, aves y peces, adquieren conocimientos y habilidades de los demás, los investigadores creen que este comportamiento no puede asemejarse en complejidad al que realiza el ser humano.

Fuente: www.abc.es

COMENTARIO

Es una buena noticia por dos puntos: los humanos tenemos algo que no tienen los monos, y es que los humanos somos capaces que interactuar entre nosotros, y poder así comprender ciertas cosas mas rápidamente, por el contrario los monos, lo que saben es instintivo y aprenden mas lentamente a base de errores. Aunque si es necesario decir, que los monos nos mas veloces, y mas astutos, y son capaces que intuir que va ha hacer su contrincante.

Comentado y publicado por Antonio.


Las especies invasoras provocaron una extinción masiva


Las especies invasoras provocaron una extinción masiva

Un estudio sugiere paralelismos entre la pérdida actual de biodiversidad y la desaparición de especies hace 375 millones de años

  • Un estudio sugiere paralelismos entre la pérdida actual de biodiversidad y la desaparición de especies hace 375 millones de años
En la historia de la vida en la Tierra ha habido cinco grandes extinciones, en las que se ha registrado una desaparición masiva de especies. Una de ellas es la de hace 65 millones de años, cuando dejaron de existir los dinosaurios que no volaban y, en total, en torno al 75% de las especies. Antes, hace entre 378 y 375 millones de años se produjo la llamada extinción del Devónico, y en ella se ha centrado ahora una experta estadounidense para averiguar las causas. Su conclusión es que las especies invasoras detuvieron el proceso natural de formación de nuevas especies y dispararon la extinción en masa. "En realidad fue una crisis de biodiversidad", más que una extinción masiva, dice Alycia Stigall. La Subraya, además, que los ecosistemas actuales del planeta, que están sufriendo una gran pérdida de biodiversidad, pueden acabar igual los de la extinción de hace 375 millones de años.
En los mares, en aquella época, había grandes peces depredadores como los duncleosteos y seres pequeños como los trilobites y los crinoideos; surgieron los primeros ecosistemas arbóreos y terrestres, con los anfibios dando sus primeros pasos en tierra firme. El nivel del océano subió y la deriva continental formó nuevas masas de tierra emergida. En estos cambios, algunas especies accedieron a entornos nuevos para ellas, convirtiéndose en dominantes y barriendo a otras especies. Los invasores eran tan prolíficos que resultó difícil para otras especies salir adelante. "El método principal de especiación que se aprecia en los registro geológicos se apaga durante el Devónico, sencillamente se detiene", dice Stigall. Todo el ecosistema marino sufrió un gran colapso, los arrecifes de corales resultaron diezmados y no reaparecieron hasta 100 millones de años después, señala la investigadora en la revista Plos One, en la que ha presentado su trabajo.
La forma típica de formación de una especie, denominada vicarianza, supone que una población resulta dividida por algún fenómeno, como la formación de una montaña, o un nuevo brazo de un río, que deja a unos individuos de la especie a un lado y otros al otro, de modo que a partir de ese momento siguen evoluciones diferenciadas. También puede pasar que una población se disperse, que una parte se desplace a nuevos territorios, se establezca en otro lugar y se formen dos especies divergentes. El primer proceso es el que se apaga durante el Devónico, según Stigall (Universidad de Ohio), efecto que se aprecia en el registro fósil correspondiente a antes de la extinción masiva. En realidad, la cantidad de extinciones en aquella época no fue superior a la tasa natural de pérdida de especies, pero el problema es que surgieron muy pocas nuevas. Por eso afirma la experta que fue una crisis de biodiversidad.
"Esta investigación es una contribución significativa a la comprensión de las invasiones de especies desde una perspectiva temporal remota", comenta lisa Boush, de la National Science Foundation estadounidense, institución que ha financiado el trabajo. "Este conocimiento es crítico para determinar la causa y el alcance las extinciones masivas en el tiempo, especialmente las cinco grandes crisis de biodiversidad en la historia de la Tierra y proporciona un importante enfoque acerca de nuestra actual crisis de biodiversidad".
Stigall ha centrado su análisis de especies en un tipo de bivalvos (Leiopteria), dos braquiópodos (Floweria y Schizophoria) y un crustáceo predador (Archaeostraca), animales marinos muy comunes en los océanos de aquella época, intentando descifrar el árbol evolutivo para ver cómo se produce la especiación.
"La ausencia de vicarianza en el Devónico tardío es diametralmente opuesta al patrón observado en otros intervalos geológicos, lo que sugiere que la pérdida de especiación por este mecanismos es atribuible a las especies invasoras, que es un factor causal de la crisis de biodiversidad", escribe la científica en su artículo en Plos One. "De modo similar, cabe esperar que los ecosistemas modernos, en los que proliferan las especies invasoras, manifieste un apagón similar deespeciación como resultado de la crisis de biodiversidad contemporánea". La actividad humana actual ha introducido un gran número de especies invasoras en los ecosistemas, recuerda.
Pero encima, la tasa de extinción actual es superior a la tasa de las extinciones del pasado, también de la que acabó con los dinosaurios. "Incluso si se detuviese la pérdida de hábitat, tardaría la recuperación porque, al haberse desplazado todas estas especies invasoras por el planeta, con un alto nivel de invasión, se ha suprimido la tasa sostenible de especiación", concluye Stigall.
En cuanto a la crisis de hace 370 millones de años, los peces gigantes, los trilobites, las esponjas y los braquiópodos cayeron significativamente, mientras las tasas de supervivencia fue muy superior entre los animales que se habían aventurado hacia tierra firme.

Fuente: www.elpais.com

COMENTARIO Se trata de un tema tratado en clase, y que tiene su importancia, ya que las especies extrajeras (algunas de ellas), están desplazando, e incluso exterminando a las especia autóctonas de nuestro país. Es preocupante, aunque no es del todo raro, ya que a lo largo de los siglos, unas especies han ido desplazando a otras, y no ha habido nadie para evitarlo, y no se ha puesto en peligro la supervivencia de la especie humana. Pero lo que si es cierto, es que deberíamos proteger nuestras especies y a nuestra propia especie, ya que ambos estamos en peligro de extinción. Yo me pregunto sin ningún tipo de soberbia ¿Por que somos tan radicales con los animales extranjeros y no con las personas extranjeras? , quizás se esta sacando todo un poco que quicio.

Comentado y publicado por Antonio.