domingo, 29 de enero de 2012

Constatan que el cerebro asume mejor los milagros religiosos que otras ideas igual de imposibles


Constatan que el cerebro asume mejor los milagros religiosos que otras ideas igual de imposibles

Cerebro humano
Representación del cerebro humano. (ARCHIVO)
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  • Investigadores españoles han llegado a esta conclusión gracias al análisis de la actividad cerebral de varios grupos de personas.
  • Compararon las reacciones de estos al leer milagros religiosos y otras ideas imposibles no relacionadas con el mundo teológico.
  • "El cerebro humano ve más aceptable que se muevan montañas a que se muevan edificios", según uno de los autores del estudio.

La mente humana detecta rápidamente cuándo algo es quimérico en el mundo real y, por alguna razón que aún se desconoce, el cerebro asimila mejor y encuentra menos sorprendente aquellas ideas imposibles que son religiosas, han constatado científicos españoles del Instituto de Salud Carlos III de Madrid.


Las conclusiones de este estudio se han publicado en la versión digital de la revista científica Social Neuroscience y está dirigido por Manuel Martín-Loeches, investigador del Instituto de Salud Carlos III y profesor de la Universidad Complutense de Madrid.
Para que un mito o relato religioso tenga éxito debe mezclar hechos posibles e imposibles, según el expertoMartín-Loeches ha explicado que el cerebro detecta con mucha rapidez cuándo algo es imposible en el mundo real: "existen unas leyes físicas, biológicas y psíquicas que son sistemáticas, se descubren con apenas meses de edad y conocerlas es, precisamente, una de las razones clave para nuestra supervivencia".
En este sentido, está comprobado, ha asegurado, que para queun mito o un relato religioso tenga éxito se deben mezclar hechos posibles e imposibles, pues éstos últimos llaman la atención, elevan el interés, sorprenden, y la historia se recuerda más fácilmente. "Unas gotas de irrealidad, la dosis justa, garantizan el éxito de un relato", según este investigador.
Partiendo de esto, el equipo que dirige Martín-Loeches, quiso constatar si las ideas imposibles de los relatos religiosostenían una naturaleza especial, algo que las hacía en el cerebro distintas.
Para explorar esta idea, los investigadores analizaron la actividad cerebral de un grupo de 30 personas mientras leían milagros e ideas imposibles extraídos de textos religiosos reales y compararon dicha actividad del cerebro con la obtenida mientras leían ideas imposibles pero no incluidas en textos religiosos.

Experimento con relatos poco conocidos

Para estar seguros de que las ideas o hechos imposibles religiosos no eran conocidos ni resultaban familiares a los voluntarios del estudio, se extrajeron de diversos relatos ajenos a la religión cristiana, imperante en la sociedad occidental. Así, de un total de 180 oraciones, los participantes tenían que decir si éstas eran o no posibles.
De cada oración, tres versiones: la religiosa ("de su mente surgió la luna" (en este caso extraída de textos védicos)); una similar pero ajena a los textos religiosos ("de su mente surgió la casa"); y una equivalente y posible ("de su mente surgió la idea").
La religión habría utilizado, de forma consciente o no, las ideas que el cebrero considera menos sorprendentesEl equipo de Martín-Loeches, para llegar a las conclusiones del estudio, lo que hizo fue analizar y medir la actividad cerebral de cada individuo ante la exposición y lectura de estas tres frases.
Para ello utilizó una medida de actividad cerebral que expresa la cantidad de incongruencia que el cerebro humano encuentra cuando lee o escucha una oración y que se conoce como "onda cerebral N400".
Se llama así porque se activa a las 400 milésimas de segundo tras escuchar una palabra que no encaja y su origen está en las redes cerebrales que conforman el conocimiento semántico, donde está almacenado el conocimiento del mundo y cómo funcionan las cosas.
Según Martín-Loeches, por alguna razón que aún permanece en la incógnita, los cerebros de los voluntarios encontraron menos sorprendentes las ideas imposibles religiosas que las imposibles no religiosas.
"El cerebro humano ve más aceptable, asimila mejor, que se muevan montañas a que se muevan edificios", según este psicólogo.
La religión, "consciente o no, habría utilizado preferentemente las ideas que el cerebro humano considera menos sorprendentes y, al no ser extravagantes, el éxito del relato religioso estaría garantizado".
Según este experto, ahora queda por determinar qué es lo que hace que unas ideas sean apropiadas para un mito religioso y cuáles no.
"Esto es lo que nos tiene locos, cuando lo sepamos será de gran valor en la búsqueda de los ingredientes de éxito para un texto", ha remachado el director de este estudio que saldrá publicado en papel en breve y en el que también ha participado Sabela Fondevila.

Fuente: www.20minutos.com


Comentario

Se trata de una curiosa noticia, que trata sobre un estudio que concluye que la mente humana  asimila y acepta ideas quiméricas si provienen de la religión. Es decir, se relata por ejemplo el génesis citando que proviene de la biblia: la gente se lo creería. Por el contrario lees una historia prácticamente igual al génesis, pero con personajes distintos y en contextos distintos, y las mismas personas no se lo creerían. ¿Puede ser esta situación mental aprovechada por ciertas instituciones con afán de adoctrinamiento de masas? Probablemente si, o no. Pero lo que es cierto es esta peculiaridad de la mente.
 

La amenaza de una tormenta solar perfecta


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La mayor tormenta solar en 7 años
Tal como estaba previsto, una densa nube de materia solar golpeó ayer a la Tierra, alcanzó su máxima intensidad hacia las tres de la tarde (hora española) e hizo notar sus efectos en una buena parte del mundo,especialmente en el hemisferio norteVarios vuelos que debían sobrevolar el Ártico fueron desviados para evitar el exceso de radiación. Las auroras boreales fueron más intensas que nunca y pudieron verse incluso sobre Escocia, mucho más al sur de lo habitual. Las principales agencias espaciales seguían pendientes anoche de posibles fallos en ordenadores y sistemas de comunicaciones de los cientos de satélites que orbitan a la Tierra.
Los efectos de esta tormenta solar de clase M8,7 (las hay A, B, C, M y X, letras a las que sigue un número del 1 al 9), seguirán notándose durante todo el día de hoy, aunque no se esperan daños de consideraciónpese a ser la más intensa desde 2005. Pero lo peor podría estar por llegar. En los últimos siete días, las manchas solares 1401 y 1402 han desplegado una inusitada actividad. De hecho, han ocasionado hasta tres llamaradas solares, cada una más fuerte que la anterior. La primera alcanzó Venus el pasado día 17 y, literalmente, le arrancó una pequeña parte de su atmósfera. Era de clase C6, es decir, mediana. La segunda, de clase M3, fue lanzada contra la Tierra y nos alcanzó el pasado fin de semana sin mayores consecuencias, ya que fue desviada por el «escudo natural» de nuestro planeta, la magnetosfera. La de ayer y hoy, la más fuerte de las tres, ha sido de clase M8,7 y estamos aún bajo sus efectos.
La amenaza de una tormenta solar perfecta
AFP
La erupción solar que afectó ayer a la Tierra, según una imagen de la NASA
Por supuesto, no se descarta que en los próximos días las manchas 1401 y 1402 produzcan nuevas erupciones solares, incluso más intensas. Y es prácticamente seguro, además, que futuras manchas producirán numerosos eventos de este tipo durante los próximos meses. De hecho, estamos entrando en la fase de máxima actividad del presente ciclo solar.
Desde hace más de dos siglos, los astrónomos saben que la actividad del Sol es cíclica, y aumenta y disminuye en periodos de once años, a los que llamamos ciclos solares. Actualmente estamos en el ciclo 24, número que sólo expresa el tiempo transcurrido desde que nos dimos cuenta de la existencia de esos ciclos hasta hoy. Si multiplicamos 24 ciclos por 11 años cada uno obtendremos el número de años transcurridos desde que empezamos a observar sistemática y científicamente el Sol. En total, apenas 264 años... Un simple parpadeo si se comparan con los 5.000 millones de años de edad de nuestra estrella particular.

Mayor actividad solar

Venimos, además, de un ciclo (el 23) durante el cual el Sol estuvo inusualmente «tranquilo». La fase mínima de ese ciclo, en efecto, fue anormalmente larga y se prolongó durante años. Años en los que, sin embargo, la dependencia de las sociedades industrializadas de las redes de comunicaciones, la informática y la telefonía móvil no ha dejado de aumentar. Si el ciclo actual es, como parece que será, notablemente intenso, la humanidad «tecno-dependiente» se enfrentará por primera vez a un periodo de intensa actividad solar. Algo que podría tener consecuencias nefastas para nuestra forma de vida si no se toman las medidas oportunas.
Ya a finales de los 80, una tormenta solar quemó varias centrales canadienses, dejando sin energía a un tercio del país. La mayor tormenta de la que se tiene noticia sucedió en 1859 y se conoce como «Evento Carrington». En aquel tiempo, el único sistema eléctrico ampliamente extendido era la red de telégrafos, que quedó colapsada. Paradójicamente, si sucediera ahora, sería la primera catástrofe natural que afectara solo al primer mundo, ya que apenas se notaría en las sociedades poco industrializadas pero resultaría devastadora para las más avanzadas tecnológicamente.

¿Cómo se produce una tormenta solar?